La desaparición de personas también deja profundas afectaciones psicosociales en las familias buscadoras

La desaparición de una persona genera profundas afectaciones psicológicas, emocionales y sociales en las mujeres familiares que emprenden su búsqueda, señala el informe Afectaciones Psicosociales en Mujeres Familiares de Personas Desaparecidas y su Vínculo con los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA), elaborado por el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) en colaboración con el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

El documento, construido a partir de más de una década de acompañamiento psicosocial, jurídico y comunitario a mujeres familiares de personas desaparecidas en Chihuahua, expone que los efectos de la desaparición trascienden el ámbito emocional. Las consecuencias también se reflejan en el deterioro del acceso y ejercicio de derechos fundamentales como la salud, la vivienda, el trabajo, la educación y el derecho a un medio ambiente sano.

Desde una perspectiva interseccional y de derechos humanos, el informe identifica que la violencia institucional, la impunidad y la falta de respuestas adecuadas por parte de las autoridades profundizan las afectaciones psicosociales y reproducen condiciones de exclusión y precarización para las mujeres que asumen la búsqueda de sus familiares como un acto de resistencia y cuidado colectivo.

El CEDEHM y el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México subrayan que visibilizar el daño psicosocial y estructural que enfrentan las mujeres buscadoras resulta indispensable para fortalecer la atención integral, impulsar una reparación transformadora y garantizar el ejercicio efectivo de sus derechos frente a la desaparición forzada.