La importancia de incorporar la perspectiva de género en la búsqueda de mujeres, adolescentes y niñas desaparecidas

La desaparición forzada y la desaparición cometida por particulares tienen impactos diferenciados en mujeres y niñas, por lo que su búsqueda e investigación requieren incorporar una perspectiva de género. De acuerdo con ONU Mujeres, estas particularidades deben estar presentes en todas las acciones y líneas de búsqueda e investigación de mujeres, niñas y adolescentes desaparecidas.

En México, una de cada cuatro personas desaparecidas es mujer, mientras que entre las personas menores de 18 años desaparecidas, las mujeres representan más de la mitad. Esta situación hace necesario considerar, durante las investigaciones, contextos específicos relacionados con las desigualdades de género y distintas formas de violencia, entre ellas la violencia sexual, la violencia familiar, los delitos sexuales, los feminicidios y transfeminicidios, así como la trata de personas.

La perspectiva de género también permite reconocer que la desaparición de una persona tiene consecuencias diferenciadas para sus familias. Debido a las desigualdades de género, las mujeres pueden enfrentar repercusiones económicas, legales, sociales y psicológicas particulares cuando desaparece un integrante de su familia. Al mismo tiempo, han asumido un papel central en los procesos de búsqueda, ya que participan y lideran colectivos y grupos de búsqueda, así como acciones relacionadas con la verdad, la construcción de paz y el acceso a la justicia.

Por ello, incorporar la perspectiva de género no significa únicamente considerar que existen más mujeres y niñas entre determinados grupos de personas desaparecidas. Significa reconocer que las circunstancias de su desaparición, los posibles delitos relacionados y las consecuencias para ellas y sus familias pueden estar atravesados por desigualdades y formas específicas de violencia. Estas particularidades deben ser consideradas desde el inicio de la búsqueda y la investigación.